• Reglamento Camposanto Valle Dorado

  • REGLAMENTO INTERNO

    CAMPOSANTO VALLE DORADO

     

    CAPITULO PRELIMINAR 

    DEFINICIONES

    ARTÍCULO UNICO: Para los efectos de este reglamento las siguientes palabras tendrán el significado que a continuación se indica: “SOCIEDAD PROPIETARIA”: Es la persona jurídica dueña del cementerio quien lo representa para todos los efectos legales. “PROPIETARIO PARTICULAR 0 INTERESADO”: Es la persona física o jurídica que adquiere la calidad de propietario de un derecho funerario dentro del cementerio, por haberlo adquirido de la sociedad propietaria. “DERECHO FUNERARIO”: Es el derecho real que se tiene sobre un lote o construcción, construido dentro del cementerio. “CRIPTA”: Es el lugar subterráneo destinado para el enterramiento de cadáveres humanos. En cada cripta no podrá enterrarse simultáneamente más de un cadáver. “JARDIN”: Es la porción de terreno construido bajo tierra, el cual puede constar de una o más criptas. “ADMINISTRACION”: Es el órgano de la junta administradora, en cargada de la gestión de los intereses de los propietarios particulares, incluidos en los actos y servicio del cementerio. “OSARIO INDIVIDUAL”: Es el espacio dentro de la construcción que permite la colocación de una caja conteniendo restos humanos.

     

    CAPITULO PRIMERO

    DISPOSICIONES GENERALES

    ARTÍCULO UNO: El presente reglamento, regula la construcción, conservación y administración del cementerio “VALLE DORADO”, así como los derechos y obligaciones de la administración y los propietarios particulares.

    ARTÍCULO DOS: El cementerio se denominara “VALLE DORADO” y esta ubicado en San Roque, distrito primero, cantón décimo de la provincia de Alajuela.

    ARTÍCULO TRES: Las situaciones no previstas de este reglamento serán resueltas conforme a los preceptos de la Ley General de Salud y demás disposiciones legales y reglamentarias vigentes sobre la materia y del Reglamento General de Cementerios de Salud.

    ARTÍCULO CUARTO: Por su origen el cementerio es de uso privado y la administración del mismo, su mantenimiento y vigilancia corresponde a la JUNTA ADMINISTRADORA, conforme a las reglas del presente reglamento.

    ARTÍCULO CINCO: El cementerio es un lugar destinado exclusivamente a la ubicación póstuma de los cadáveres humanos y su conservación.

    ARTÍCULO SEIS: Es permitido en el cementerio la práctica religiosa, siempre que no sea contrario a la ley, la moral universal y las buenas costumbres, todo a juicio de la administración, o bien a la autorización previa del Ministerio de Salud.

    ARTÍCULO SIETE: El cementerio contara con osario general debidamente protegido donde se depositaran los restos óseos provenientes de las exhumaciones.

     

    CAPITULO SEGUNDO

    DE LOS LOTES PARA CRIPTAS

     ARTÍCULO OCHO: Los lotes para criptas tendrán las siguientes dimensiones: un metro de ancho por dos metros cincuenta centímetros de largo.

    ARTÍCULO NUEVE: Las construcciones que se harán en los diferentes tipos de lotes son las siguientes: TIPO A: “UNA O MÁS CRIPTAS SENCILLAS”. TIPO B: “UNA O MÁS CRIPTAS DOBLES”. TIPO C: “UNA O MÁS CRIPTAS TRIPLES”.

    ARTÍCULO DIEZ: Los diversos tipos de lotes, definidos por su uso en el artículo anterior, se encuentran ubicados en los diferentes jardines o plazas en que se divide el cementerio. Para proceder a su localización, se enumeran en orden correlativo a partir de los accesos principales. Los jardines, a su vez se dividen en secciones individualizadas. Todo lo anterior, de conformidad con el plano oficial del cementerio, que obra en el poder de la administración y que ha sido aprobada por las autoridades pertinentes.

    ARTÍCULO ONCE: Las criptas deberán construirse sujetándose estrictamente a la posición y tamaño que indique el plano oficial. Las criptas serán colocadas dentro de los lotes solamente cuando sea necesario efectuar una inhumación.

    ARTÍCULO DOCE: Los lotes soportaran las servidumbres de paso, de energía eléctrica, drenajes, instalaciones de agua y de riego necesarias para garantizar el correcto uso del servicio funerario. La Junta Administrativa podrá imponer cualesquiera otros tipos de servidumbres o imitaciones, cuyos fines sean la utilidad común. Tales gravámenes no generaran indemnización alguna en favor del fundo sirviente.

    CAPITULO TERCERO

    DE LAS CONSTRUCCIONES

    ARTÍCULO TRECE: Ningún propietario particular podrá efectuar directamente, ningún tipo de construcción dentro de los predios del cementerio. Toda construcción que se pretenda realizar en los jardines será hecha exclusivamente por la Administración.

    ARTÍCULO CATORCE: La Administración podrá construir osarios debidamente protegidos, para el depósito de restos óseos proveniente de las exhumaciones. Los osarios podrán ser generales o bien para el depósito individual de los restos.

    ARTÍCULO QUINCE: La Administración podrá realizar cualquier tipo de construcción, distintas a las indicadas en este reglamento, siempre que su uso sea necesario y conveniente, y se cumplan las disposiciones legales y reglamentarias.

    ARTÍCULO DIECISEIS: Son a cargo del interesado la obtención y cancelación de las licencias municipales o nacionales que se requieran para la construcción reparación o ampliación de las criptas.

     

    CAPITULO CUARTO

    DE LAS VENTAS Y TRASPASOS

    ARTÍCULO DIECISIETE: La transferencia de la propiedad o titulo de cualquier clase sobre un lote, se hará de conformidad con lo dispuesto en la ley mercantil y demás disposiciones sobre la materia.

    ARTÍCULO DIECIOCHO: La compra a plazos de un derecho funerario, constituirá promesa reciproca de compraventa en la que el comprador se compromete a amortizar el valor del lote, mediante pagos mensuales iguales y consecutivos. En caso de incumplimiento de parte del comprador, pertenecerá a la sociedad vendedora, por concepto de indemnización fija por daños y perjuicios hasta el sesenta por ciento del valor del contrato; el exceso sobre esa suma Ie será devuelto al interesado. Se entiende por incumplida la obligación cuando se produzca la falta de pago oportuno de tres mensualidades consecutivas.

    ARTÍCULO DIECINUEVE: El título de propiedad se otorgara únicamente, cuando el lote esta totalmente cancelado. Igual norma se aplicara a todos los tipos de derecho funerario. El comprador no podrá efectuar ninguna inhumación, antes que se dé esta condición de pago integro por adelantado. Sin embargo en caso de emergencia, y mediante el otorgamiento de garantías suficientes a juicio del acreedor, este podrá autorizar la utilización del derecho funerario para los fines previstos.

    ARTÍCULO VEINTE: Al adquirir los compradores el pleno dominio del lote o espacio funerario adquieren simultáneamente el derecho de sepultura perpetua, gozando al mismo tiempo de la libre contratación sobre el mismo.

    ARTÍCULO VEINTIUNO: Los propietarios de los lotes podrán traspasar el dominio por cualquier titulo, siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos: A-Todos los gastos en que incurra, con motive del traspaso, correrán por cuenta del propietario; B- Para que el traspaso surta efectos legales, deberá inscribirse en los registros de la Administración; C- También deberán comunicarse mediante notificaciones, autenticadas por un Notario Publico, a la empresa propietaria del cementerio; D- El adquiriente deberá comprometerse a hacer uso, exclusivamente de los espacios no ocupados; E- El traspaso implica aceptación del presente Reglamento y de sus demás disposiciones condiciones o limitaciones que fije la Administración. El vendedor deberá advertir al comprador de la existencia de este reglamento, en el momento de otorgar el traspaso y consignar en el momento de traspaso la aceptación del comprador.

     

    CAPITULO QUINTO

    DE LA CONSERVACION Y MANTENIMIENTO

    ARTÍCULO VEINTIDOS: Es obligación de la Administración tener en el buen estado de limpieza y conservación todas las instalaciones del cementerio, en forma vitalicia. Para la atención de tales obligaciones, la empresa propietaria se obliga únicamente a portar en cada venta y destinar a la constitución de un fondo específico de mantenimiento, en “fideicomiso”, el dinero necesario, sin que la cantidad de cada aporte pueda exceder el diez por ciento del valor cancelado de la venta neta de cada lote y sus construcciones.

    ARTÍCULO VEINTITRES: El fondo de mantenimiento será colocado en la sección de fideicomiso de una entidad bancaria y administrado por una junta administradora en referente al tipo de inversiones que deberán efectuarse en el principal. Para el mantenimiento del cementerio, solo podrá ser utilizado el sesenta por ciento del rendimiento del fondo, debiendo capitalizarse el restante treinta por ciento. La administradora del fondo se regirá por un reglamento especial.

    ARTÍCULO VEINTICUATRO: La Administración hará uso de todos los medios a su alcance para proteger la propiedad privada dentro del cementerio. No será responsable por las perdidas, daños, robos, ni por los daños que se ocasionen por fuerza mayor o caso fortuito.

    ARTÍCULO VEINTICINCO: Por cuenta de los propietarios, la Administración se hará cargo de las reparaciones a realizar por las causas mencionadas en el artículo anterior. La Administración deberá notificar el daño y el costo de la reparación a los interesados, quienes deberán confirmar la existencia del mismo dentro de los diez días hábiles posteriores a dicho aviso. En caso de confirmar el daño o de la no-constatación del requerimiento por parte del propietario, se procederá a efectuar la reparación. Los propietarios no podrán efectuar ninguna inhumación mientras tengan cuentas pendientes por este concepto, con la Administración.

    ARTÍCULO VEINTISEIS: La Administración será la única autorizada para colocar lapidas rememorativas en los lotes y se obliga a proveer estas lapidas para su adquisición al valor comprobado de costo. La instalación la hará exclusivamente la Administración.

    ARTÍCULO VEINTISIETE: No será permitida la instalación de ninguna lapida diferente a la provista por la Administración.

     

    CAPITULO SEXTO

    DEL REGISTRO FUNERARIO

    ARTÍCULO VEINTIOCHO: La Administración se obliga a llevar los siguientes libros de registro: A- Registro de propiedad; B- Registro de inhumaciones; C- Registro de traslado y exhumaciones.

    ARTÍCULO VEINTINUEVE: En el Registro de propiedades se hará constar: A- Identificación del lote, con la descripción exacta de las características que señalen los artículos ocho y nueve de este reglamento; B- Nombre y apellidos de la persona, personas o bien la razón social de la persona jurídica a quien o quienes pertenezca o hubiere transferido el inmueble de que se trata; C- Sucesivas transmisiones por actos íntervivos o mortis causa; E- Cualesquiera otras circunstancias que afecten el derecho de sepultura.

    ARTÍCULO TREINTA: En el registro de inhumaciones se hará en orden cronológico estricto: A- Nombre y apellidos completos de los fallecidos; B- Edad, sexo estado civil, profesión, nacionalidad y domicilio del fallecido; C- Tipo y numero de documento de identidad; D- Lugar claramente identificado del sitio en que se halla sepultado; E- Numero del partido, folio y libro del Registro Civil en que la defunción fue inscrita.

    ARTÍCULO TREINTA Y UNO: El registro de exhumaciones y traslados deberá contener: A- Nombre del propietario del derecho funerario, donde se practica la exhumación; B- Trascripción de la orden de la autoridad competente o del Ministerio de Salud, que autorice la exhumación; C- Se dejara constancia de haber transcurrido el término de cinco años a que se refiere el articulo veinticuatro del Reglamento General de Cementerios del Ministerio de Salud.

     

    CAPITULO SETIMO

    DE LAS INHUMACIONES

    ARTÍCULO TREINTA Y DOS: Las inhumaciones solo podrán realizarse previo cumplimiento de las disposiciones legales sobre la materia y los dispuestos por las autoridades competentes.

    ARTÍCULO TREINTA Y TRES: Los interesados deberán solicitar el acondicionamiento del lugar donde debe efectuarse la inhumación con un tiempo mínimo de seis horas hábiles antes de la hora programada para la ceremonia. La comunicación deberá hacerse por escrito.

    ARTÍCULO TREINTA Y CUATRO: La Administración no dará trámite a las solicitudes que no se presenten firmadas por el o los propietarios del terreno. Si son varios los propietarios se exigirá únicamente la firma de uno solo de ellos.

    ARTÍCULO TREINTA Y CINCO: Si por razones de fuerza mayor o de circunstancias fuera del control de la Administración, no se puede acondicionar un lugar de inhumación en el tiempo previsto, la administración podrá acondicionar otro similar en ubicación y precio del original en donde se hará la inhumación provisional.

    ARTÍCULO TREINTA Y SEIS: Si ocurriera lo previsto en el artículo anterior, la administración deberá notificar a los interesados la fecha y la hora en que se realizara el traslado al lugar definitivo.

    ARTÍCULO TREINTA SIETE: No obstante que es requisito fundamental para la inhumación el certificado de defunción otorgado en formulas oficiales, la Administración no será responsable por la identidad de la persona inhumarse.

    ARTÍCULO TREINTA Y OCHO: No efectuara ninguna inhumación sin la boleta expedida por la autoridad competente.

    ARTÍCULO TREINTA Y NUEVE: Una vez que el féretro haya ingresado en los predios del cementerio, no podrá ser abierto por persona alguna sin orden judicial.

     

    CAPITULO OCTAVO

    DE LAS EXHUMACIONES

    ARTÍCULO CUARENTA: Todo propietario podrá prohibir la exhumación de sus restos y de los de sus hijos menores, también podrá prohibir la exhumación de los restos de una tercera persona siempre que esta haya previamente otorgado dicho consentimiento por escrito.

    ARTÍCULO CUARENTA Y UNO: Para todos los efectos no se considera exhumación el levantamiento o traslado dentro del cementerio de la cripta de ferroconcreto sellada que contiene el ataúd con los restos humanos.

    ARTÍCULO CUARENTA Y DOS: Cuando exista la prohibición de exhumación, las personas que por traspaso adquieren esta propiedad podrán hacer uso exclusivamente de los espacios no ocupados con esta restricción.

    ARTÍCULO CUARENTA Y TRES: Se permitirán únicamente las exhumaciones extraordinarias cuando fueren ordenados por autoridades judiciales competentes y en la práctica de la misma se observaran todos los requisitos que señala la ley. Se entiende por exhumación extraordinariamente la que se efectúe durante los primeros cinco anos posteriores a la inhumación de los restos.

    ARTÍCULO CUARENTA Y CUATRO: De conformidad con las leyes especificas, las exhumaciones se consideraran ordinarias y extraordinarias. Las primeras son las que se hacen después de cinco años de inhumados los restos, y las segundas que contemplan el articulo anterior.

    ARTÍCULO CUARENTA Y CINCO: Para la exhumación ordinaria de cadáveres o restos humanos, los interesados en ella deberán presentar solicitud escrita a la administración del cementerio, quien procederá a otorgar la previa comprobación de la identidad del cadáver, mediante su registro de libros respectivos.

    ARTÍCULO CUARENTA Y SEIS: En propiedades que no hayan sido enajenadas, la administración del campo santo efectuara exhumaciones ordinarias de oficio, en cuyo caso además de acatar las negociaciones especificas, debe cumplirse los siguientes requisitos adicionales: A- Notificar a los familiares cercanos, si los hay, con quince días de anticipación; B- Levantar acta por duplicado haciendo constar lo siguiente: UNO; Nombres y apellidos completes del fallecido; DOS; Fecha de enterramiento y datos de identificación del lugar donde se encuentra inhumado; TRES; Causa de la muerte: CUATRO: Destine final de los restos: CINCO; Los demás datos que exigiere el reglamento interno del  cementerio.

    ARTÍCULO CUARENTA Y SIETE: Todos los gastos que ocasionen una exhumación o traslado deberán ser cancelados con anterioridad a la Administración.

     

    CAPITULO NOVENO

    DISPOSICIONES VARIAS

    ARTÍCULO CUARENTA Y OCHO: El cementerio estará abierto al público de las ocho horas a las dieciséis horas y treinta minutos, solo la Administración podrá hacer variaciones a este horario.

    ARTÍCULO CUARENTA Y NUEVE: La Administración se reserva el derecho de admisión al cementerio de cualquier persona que su juicio pudiera poner en peligro la tranquilidad y el orden que debe reinar en el mismo.

    ARTÍCULO CINCUENTA: La Administración se reserva el derecho de realizar todo tipo de construcciones, reparaciones y mantenimiento de todas las instalaciones del cementerio, ya sea que estas se hagan en terreno propio de la empresa o en propietarios ya vendidas, consecuentemente el traspaso de la propiedad se hará con dichas limitaciones.

    ARTÍCULO CINCUENTA Y UNO: El cementerio es totalmente ajeno a cualquier tipo de ideas políticas o principios religiosos. En consecuencia se representara todas las creencias, sea de la clase que fuere, y permitirá en sus instalaciones la celebración de ritos de cualquier creencia, siempre y cuando no se ponga en peligro con ellos la tranquilidad del cementerio ni se atente contra la ley y las buenas costumbres.

    ARTÍCULO CINCUENTA Y DOS: El presente reglamento es parte integral del contrato compraventa que se suscribe entre el propietario particular y la empresa propietaria y por tanto las partes se obligan a cumplir íntegramente, y lo harán constar así en el respectivo documento.

    ARTÍCULO CINCUENTA Y TRES: El presente reglamento será editado pública o privadamente, a juicio de la sociedad propietaria y entrara en vigencia el día de su publicación.

    ARTÍCULO TRANSITORIO UNICO: Mientras exista la venta de lotes o espacios para inhumaciones, construcciones pendientes dentro del cementerio, la junta administradora del mismo será nombrada por la sociedad propietaria.